<?xml version="1.0" encoding="utf-8" ?>
<!DOCTYPE article PUBLIC "-//NLM//DTD JATS (Z39.96) Journal Archiving and Interchange DTD v1.2 20190208//EN"
                  "JATS-archivearticle1.dtd">
<article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" dtd-version="1.2" article-type="other">
<front>
<journal-meta>
<journal-id></journal-id>
<journal-title-group>
</journal-title-group>
<issn></issn>
<publisher>
<publisher-name></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<permissions>
</permissions>
</article-meta>
</front>
<body>
<p><bold>El paradigma de paz imperfecta en un campamento de refugiados:
empoderamiento pacifista de adolescentes
saharauis</bold><xref ref-type="fn" rid="fn1">1</xref></p>
<p>[<italic>Versión en Castellano</italic>]</p>
<p><bold>The Paradigm of Imperfect Peace in a Refugee Camp: Pacifist
Empowerment of Sahrawi Adolescents</bold></p>
<p><bold>O paradigma da paz imperfeita em um campo de refugiados:
empoderamento pacifista de adolescentes do Saarawi</bold></p>
<p>Recibido 23 de junio, 2020. Aceptado 27 de agosto, 2020.</p>
<p>Diana-Yamile Feo-Ardila
<xref ref-type="fn" rid="fn2">2</xref><sup>∗</sup></p>
<p>https://orcid.org/0000-0002-6906-2344</p>
<p>Gladys-Adriana Espinel-Rubio
<xref ref-type="fn" rid="fn3">3</xref><sup></sup></p>
<table-wrap>
  <table>
    <colgroup>
      <col width="100%" />
    </colgroup>
    <tbody>
      <tr>
        <td>Para citar este artículo: Feo-Ardila, Diana; Espinel-Rubio,
        Gladys-Adriana. (2021). El paradigma de paz imperfecta en un
        campamento de refugiados: empoderamiento pacifista de
        adolescentes saharauis. <italic>Ánfora, 28</italic>(50), 45-74.
        <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://doi.org/10.30854/anf.v28.n50.2021.714"><underline>https://doi.org/10.30854/anf.v28.n50.2021.714</underline></ext-link></td>
      </tr>
    </tbody>
  </table>
</table-wrap>
<p>https://orcid.org
/<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://orcid.org/0000-0002-8796-9257">0000-0002-8796-9257</ext-link></p>
<p><bold>Resumen</bold></p>
<p><bold>Objetivo:</bold> identificar el paradigma de la paz imperfecta
sustentado en el empoderamiento pacifista, construido a través de la
identidad de resistencia y la transmisión de la memoria histórica en un
grupo de adolescentes residentes en el campamento de refugiados
saharauis en Tinduf, Argelia. <bold>Metodología:</bold> se trata de una
investigación cualitativa, enfocada desde el construccionismo social.
Por medio de la fotoelicitación, también se aplicó la cartografía social
y la creación artística, además de grupos focales y entrevistas
semiestructuradas, como instrumentos de recolección de información.
<bold>Resultados:</bold> se recuperaron las narrativas, sentires,
inquietudes y vivencias de nueve adolescentes, reconociéndolos como
sujetos portadores y generadores de conocimientos, que dan cuenta de sus
percepciones y alternativas sobre su pasado, presente y futuro. También
se halló que la historia de resistencia del pueblo saharaui se
constituye en ejemplo de empoderamiento pacifista, pues éstos se
reconocen y recrean cotidianamente desde sus prácticas discursivas y sus
apuestas comunitarias pacíficas, así como en el fortalecimiento de su
tejido social, basado en valores como la cooperación y la solidaridad.
<bold>Conclusiones:</bold> se concluye que la paz imperfecta se dilucida
como un proceso y/o un camino inacabado, en dónde las realidades
sociales y ambientales evolucionan, estando en continuo movimiento, así
como las conflictividades.</p>
<p><bold>Palabras-clave:</bold> Adolescentes; Refugiados; Paz
imperfecta; Empoderamiento; Memoria histórica; Identidad, Solidaridad
internacional; Investigación sobre la paz.</p>
<p><bold>Abstract</bold></p>
<p><bold>Objective:</bold> to identify the paradigm of imperfect peace
based on pacifist empowerment, built through the identity of resistance
and the transmission of historical memory in a group of adolescents
residing in the Sahrawi refugee camp in Tindouf, Algeria.
<bold>Methodology:</bold> it is <strike>a</strike> qualitative research,
focused on social constructionism. Through photo-elicitation, social
cartography and artistic creation were also applied, as well as focus
groups and semi-structured interviews, as information gathering
instruments. <bold>Results:</bold> the narratives, feelings, concerns
and experiences of nine adolescents were collected, recognizing them as
carriers and generators of knowledge, who account for their perceptions
and alternatives about their past, present and future. It was also found
that the history of resistance of the Saharawi people constitutes an
example of pacifist empowerment, since they are recognized and recreated
daily from their discursive practices and their peaceful community
commitments, as well as in the strengthening of their social fabric,
based on values such as cooperation and solidarity.
<bold>Conclusions:</bold> it is concluded that imperfect peace is
elucidated as a process and or an unfinished path, where social and
environmental realities evolve, being in continuous movement, as well as
the conflicts.</p>
<p><bold>Keywords:</bold> Adolescents; Refugees; Imperfect peace;
Empowerment; Historical memory; Identity, International Solidarity;
Research on peace.</p>
<p><bold>Resumo</bold></p>
<p><bold>Objetivo:</bold> identificar o paradigma da paz imperfeita
sustentado pelo empoderamento pacifista, construído através da
identidade da resistência e da transmissão da memória histórica em um
grupo de adolescentes residentes no campo de refugiados do Saarawi em
Tinduf, Argélia. <bold>Metodologia:</bold> pesquisa qualitativa, focada
no construcionismo social. Mediante a fotoelicitação, também aplicou-se
mapeamento social e criação artística, além de grupos focais e
entrevistas semiestrusas, como ferramentas de coleta de informações.
<bold>Resultados:</bold> as narrativas, sentimentos, preocupações e
experiências de nove adolescentes foram recuperadas, reconhecendo-os
como portadores e geradores de conhecimento, que respondem por suas
percepções e alternativas sobre seu passado, presente e futuro.
Verificou-se também que a história de resistência do povo saharaui
constitui um exemplo de empoderamento pacifista, visto que são
reconhecidos e recriados diariamente a partir das suas práticas
discursivas e dos seus compromissos pacíficos comunitários, bem como no
fortalecimento do seu tecido social, com base em valores como cooperação
e solidariedade. <bold>Conclusões:</bold> conclui-se que a paz
imperfeita é diluída como um processo e/ou um caminho inacabado, onde as
realidades sociais e ambientais evoluem, estando em movimento contínuo,
bem como conflitos.</p>
<p><bold>Palavras-chave:</bold> Adolescentes; Refugiados; Paz
imperfeita; Empoderamento; Memória histórica; Identidade, Solidariedade
Internacional; Pesquisa de paz.</p>
<p><bold>Introducción</bold></p>
<p>La paz imperfecta planteada por Muñoz (2001) facilita la comprensión
de las tensiones que emergen entre las vías pacíficas en relación con
las violentas y las mediaciones sociales que se dan en tales
circunstancias. Así, reconoce que todos los grupos humanos tienen
capacidades para el desarrollo de la paz, haciendo uso del
empoderamiento pacifista; es decir, el ejercicio del poder integrativo
(Boulding, 1993) o desde las paces como decisión interna y personal para
actuar y transformar su entorno, al tomar conciencia de las capacidades
para la paz y avalando las potencialidades de otros seres para su
desarrollo (Loaiza, 2016).</p>
<p>Bajo esta perspectiva, el presente artículo identifica el paradigma
de la paz imperfecta sustentado en el empoderamiento pacifista,
construido a través de la identidad de resistencia y de la memoria
histórica en un grupo de adolescentes residentes en el campamento de
refugiados saharauis en Tinduf, quienes en sus relatos expresaron
concepciones frente a su situación de refugio y exilio, así como la
historia de migración forzada y el conflicto de su pueblo, lo cual ha
transformado imaginarios y entornos, generando tensiones y fragmentación
del tejido social que son subsanados por la decisión de convivir en
paz.</p>
<p>La Declaración de Cartagena (Refworld, 1984) define a los refugiados
como personas que han huido de su país porque su vida, seguridad o
libertad han sido amenazadas por la violencia generalizada, la agresión
extranjera, los conflictos internos, la violación masiva de los derechos
humanos u otras circunstancias que hayan perturbado gravemente el orden
público.</p>
<p>Por la condición de los campamentos que, en su mayoría, son zonas
cerradas y delimitadas donde se ha configurado una especie de relación
de asistencia y protección entre los refugiados y quienes los asisten,
se han venido construyendo discursos alrededor del refugiado, ya sea
como víctimas o como receptores de ayuda humanitaria; esto ha generado
la estigmatización como carentes y limitados, subestimando o
desconociendo (en algunos casos) la capacidad de gestión y
empoderamiento de sus habitantes (Valdivia, 2013).</p>
<p>No obstante, en el campamento de refugiados saharauis –un pueblo que
a pesar de vivir el drama del exilio y enfrentarse diariamente a la
vulneración sistemática de sus derechos humanos– se ha demostrado
interés por encontrar una solución pacífica al conflicto, convirtiendo
esta resistencia en una iniciativa de paz imperfecta. Esto demuestra
“que los fenómenos de la paz y la violencia co-existen (probablemente en
distintas escalas y manifestaciones); e incluso, en las situaciones más
adversas e infames es posible hacer emerger la vida y desplegar la paz”
(Loaiza, 2016, p. 63).</p>
<p>Ante este escenario, es conveniente hablar de la paz entendida como
construcción cultural y elemento constitutivo de las realidades sociales
y como un símbolo de interpretación y acción, donde se ven involucrados
plexos de emociones y de cogniciones subjetivas e intersubjetivas (Muñoz
y Martínez, 2011). Se plantea, entonces, la importancia de reconocer
“aquellos espacios e instancias en las que se pueden detectar acciones
que crean paz, a pesar de que estén en contextos en los que existen los
conflictos y la violencia” (López, 2011, p. 9), incluyendo y
reconociendo desde una perspectiva de conflicto las diferentes
experiencias de paz, tanto de los individuos como de los grupos
humanos.</p>
<p>En el marco de esta investigación se identificaron las experiencias
de empoderamiento pacifista en un grupo de adolescentes, reconociéndolos
como portadores de información y su importancia en la construcción de
conocimiento, saberes y prácticas discursivas. Además, entendiendo la
adolescencia como una imagen colectiva que se modifica históricamente
dependiendo de la situación estructural en que se encuentra, que da
cuenta de diversas experiencias y representaciones sobre lo que
significa ser adolescente en distintos contextos socioculturales, así
como desde las dimensiones de diversidad y desigualdad social
(Colangelo, 2014).</p>
<p>Los estudios sobre el fenómeno migratorio trasnacional y la situación
de refugio atravesados por la perspectiva y el paradigma de la paz
imperfecta, son relativamente recientes y sus avances desde la
investigación empírica, la comprensión teórica y la orientación
metodológica están en desarrollo; estos escenarios necesitan ser
abordados de manera integral teniendo en cuenta diversas dimensiones
para su comprensión (Sandoval, 2009; Egea y Soledad, 2011).</p>
<p>Por lo anterior, este artículo buscó responder a las preguntas ¿De
qué manera se expresa el paradigma de la paz imperfecta en los
adolescentes saharauis en el campamento del Tinduf?, ¿Hay una
configuración de empoderamiento pacifista?, ¿Mediante qué mecanismos la
memoria histórica y las identidades de resistencia recrean las
condiciones para comprender la paz como un proceso y/o un camino
inacabado, entendiendo que las realidades sociales y ambientales
evolucionan y están en continuo movimiento, así como las formas
conflictivas?</p>
<p><bold>Antecedentes y marco teórico</bold></p>
<p><bold>Investigaciones sobre los saharauis en los
campamentos.</bold></p>
<p>Hasta la primera década del siglo XXI, la investigación académica en
torno a los campamentos de refugiados de Tinduf era escasa. Canales
(2009), señaló que los campamentos son una “parte dramática del pueblo
saharaui con poca referencia bibliográfica” (p. 1). <italic>Los
Saharauis (The western Saharans),</italic> escrito por Hodges (1984) y
traducido por Portillo (2014) es hasta ahora el documento más
significativo publicado en Español. El informe de Hogdes fue encargado y
publicado, en su momento, por The Minority Rights Group (MRG) para
promover en la opinión pública la comprensión de problemática.</p>
<p>La investigación de Hodges tiene vigencia comprobada, pues en el
2012, el Colegio de Abogados de Nueva York la utilizó en su Informe
sobre los aspectos jurídicos del conflicto del Sáhara Occidental
(Portillo, 2014).</p>
<p>Otros referentes sobre los saharauis son informes de ONGs, agencias
de cooperación y documentos oficiales de la ACNUR y la OIM. Además, de
reportes de los medios masivos de comunicación, pero en la última década
(2010 hasta el presente) se han registrado importantes avances, sobre
todo en comprensión del proceso enseñanza y aprendizaje al interior del
campamento.</p>
<p>Pozuelo y Gimeno (2010), destacan por la teoría comprometida en el
análisis postcolonial y la práctica antropológica a través de las
investigaciones realizadas por equipos mixtos: Saharauis y no saharauis
y mencionando los trabajos de Mato (2000) y Gimeneo y Ali (2007), además
Pozuelo y Gimeno (2010) manifiestan que se han realizado estudios sobre
la juventud saharaui en 2005 y la posible creación de una universidad
del desierto en 2009, además de pesquisas sobre la realidad del Sáhara
(en 2008), el proyecto Vacaciones en Paz para los niños saharauis (en
2006), investigaciones del mercado laboral (2007), estudios interesados
en la poesía oral saharaui (2009) y la recuperación científica de los
licenciados saharauis en Cuba en 2010 (Pozuelo y Gimeno, 2010, p.
2).</p>
<p>Por su parte, Aranda, Arias y González (2012) describieron el
proyecto de formación del profesorado saharaui en los campamentos;
Jiménez (2015), en su tesis doctoral estudió el perfil, contexto,
competencias, necesidades e intereses de los docentes que enseñan el
español; Calero, Cruz y Campos (2016) y Abdala (2017) presentaron sendos
estudios sobre la formación de promotoras de salud y sobre prácticas
educativas inclusivas en la República Árabe Saharaui Democrática
(RASD).</p>
<p><bold>Apuestas de empoderamiento pacifista.</bold></p>
<p>Tanto empoderamiento pacifista como el paradigma de la paz imperfecta
son categorías conceptuales de reciente aparición y estudio. Las
investigaciones más destacadas en Colombia son las adelantadas por
Anacona (2019), Fernández (2018), Hernández, (2014, 2015).</p>
<p>Anacona (2019) propuso el diálogo entre la perspectiva de la paz
imperfecta y paradigma decolonial para explicar el proceso de
empoderamiento pacifista de las mujeres del cabildo indígena Yanakuna de
Cali, Colombia. En su trabajo, la investigadora trianguló epistemológica
y metodológicamente la cosmovisión de la Chakana o Cruz del Sur, con la
investigación-acción-participación y el feminismo decolonial
comunitario. Gracias a esto encontró concepciones de paz como principio
que moviliza e integra de su pueblo y de acciones de noviolencia,
expresadas, por ejemplo, a través del tejido, “las mujeres señalan que
la construcción de paz es una reflexión constante que implica deshilar
cuando sea necesario para siempre buscar el mejor tejido” (Anacona,
2019, p. 452).</p>
<p>Fernández (2018) estudió el empoderamiento pacifista de las mujeres
afrodescendientes de La Toma, en Suárez, Cauca (Colombia). Concluyó que
ellas optaron por usar mecanismos noviolentos como movilizaciones,
escenarios solidarios para la planeación del territorio y mecanismos
jurídicos para la protección de sus derechos, pese a vivir en un
contexto con expresiones de violencia. Así, logran resinificar el poder
con la puesta en práctica de “sus potencialidades y capacidades para el
diálogo, la concertación y movilización de procesos con los que
comparten cosmovisiones propias de las comunidades negras” (p. 97), es
decir, propias de su identidad colectiva.</p>
<p>Por su parte, Hernández (2015) explicó el proceso de paz entre el
gobierno colombiano y las Farc-Ep como una apuesta de empoderamiento
pacifista. Destacó la transformación generada por este empoderamiento:
el encuentro de orillas ideológicas y militares divergentes, el diálogo
entre enemigos, la definición de una hoja de ruta de la negociación, la
superación de los estancamientos y saboteadores, y el alcance de
acuerdos en lo general y parcial, que permiten la configuración de una
nueva realidad. El empoderamiento pacifista es definido acá, primero,
como la toma de conciencia de las capacidades que se tienen para la
transformación pacífica de los conflictos y, segundo, como “los procesos
en que la paz, la transformación pacífica de los conflictos, la
satisfacción de necesidades o el desarrollo de capacidades ocupan el
mayor espacio personal, público y político posible” (Hernández, 2015, p.
183).</p>
<p>En su tesis doctoral “Empoderamiento pacifista de experiencias
comunitarias locales en Colombia (1971-2013)”, Hernández (2014) abordó
las experiencias de resistencia civil como expresión del empoderamiento
pacifista porque hay generación y apropiación de poder noviolento.
Entonces, quienes resisten, en este caso: el Consejo Regional Indígena
del Cauca (CRIC) y la Asociación de Trabajadores Campesinos del Carare
(ATCC), reconocen su poder y potencialidad para el cambio y la acción,
sumado a su posibilidad de oponerlo al poder dominante. Además, definió
el empoderamiento pacifista como:</p>
<disp-quote>
  <p>Procesos perfectibles que permiten el desarrollo de capacidades y
  competencias, individuales, comunitarias o colectivas para construir
  paces imperfectas o inacabadas; reconocen y posicionan experiencias de
  la misma naturaleza; apropian y fomentan un concepto de poder
  noviolento en sus formas organizativas propias, su participación
  social y política, al diseñar un futuro más democrático y pacífico; y
  crean espacios de interacción y diálogo para la transformación
  pacífica de conflictos. Por todo ello, otorgan poder a la paz
  (Hernández, 2014, p. 22).</p>
</disp-quote>
<p>Sobre el empoderamiento pacifista como concepto y sus desarrollos en
América Latina y México, Sandoval (2015) concluyó que éste se basa en
pensar, sentir, actuar de manera diferente, de modo que se transformen
socialmente las condiciones de manera noviolenta “teniendo como base el
conocimiento, el respeto y la aplicación de los derechos humanos, la
búsqueda de la justicia social y la libertad en la sociedad de la que
forme parte” (p. 93).</p>
<p>En cuanto, al involucramiento de los niños, niñas, adolescentes y
jóvenes en los procesos de construcción de paz, las investigaciones son
diversas y dispersas, pues son enunciados e interpretados desde un
amplio espectro categorial; se abordan desde la acción colectiva, la
agencia política, las subjetividades y las territorialidades componen el
repertorio conceptual en el que se enmarcan estas investigaciones. Lo
cierto, es que buena parte, destacan el carácter situado de las
experiencias que analizan, siendo un factor determinante para su
comprensión, como es el caso de este artículo. En Colombia se destacan
los trabajos de Posada et al. (2018); Salas, Valenzuela y Prada (2019);
Parra (2014) y Alvarado, Patiño y Loaiza (2012).</p>
<p>En relación con las experiencias de construcción de paz en una
situación de refugio, se destacan los trabajos de Romariz (2012), “Tú
tienes tu Líbano y yo tengo el mío: desplazamiento inducido por el
conflicto e identidad” allí explicó lo fundamental que ha sido la
transmisión de la memoria histórica a los adultos libaneses que se han
tenido que criar en el extranjero, luego de que sus padres se vieran
abocados a una migración y exilio forzoso durante la guerra que tuvo
lugar en el Líbano entre 1975 y 1990. Y Valdivia (2013), quien analizó
la experiencia del grupo musical Sierra Leone's Refugee All Stars como
refugiados en los campamentos de Kalia y Sembakounya, en Guinea después
de la guerra civil de Sierra Leona de 1991 a 2001.</p>
<p> <bold>La paz imperfecta, memoria histórica e identidad de
resistencia</bold></p>
<p>Fisas (1998), aclaró que la paz es algo más que la ausencia de
conflicto armado; tiene que ver con superar, reducir o evitar de todo
tipo de violencia y con la capacidad que pueden tener los ciudadanos de
transformar estos conflictos en oportunidades creativas de encuentro,
comunicación, cambio, adaptación e intercambio, lo que permitirá la
construcción de una cultura de paz. Sin embargo, este proceso no es
sencillo. Para Mayor (1994), ir de la guerra a la paz comprende la
transformación de una sociedad dominada por el Estado, como único
garante de la seguridad en un mundo con riesgos, a una sociedad civil,
“en la cual las personas trabajan, crean y desarrollan la urdimbre de su
existencia en comunidades liberadas de los temores inherentes a una
cultura bélica” (p. 16).</p>
<p>El planteamiento de entender la paz desde una perspectiva compleja y
conflictiva, reconociendo las formas en que los seres humanos, frente a
situaciones de violencia extremas, actúan de manera cooperativa y
solidaria, abre el diálogo científico en el marco de la investigación
para la paz a un nuevo paradigma, al que Muñoz (2001) denominó
<italic>paz imperfecta o inacabada</italic>.</p>
<p>Muñoz (2001) plantea una ruptura en las concepciones de una paz
perfecta y utópica, y en contraparte reconoce las prácticas pacíficas
donde ocurren, ayudando a planificar futuros conflictivos. Esta
perspectiva se ha constituido en un instrumento la investigación para la
paz, pues incorpora el debate y construcción de nuevos paradigmas para
comprender y construir mundos más pacíficos, justos y perdurables en el
tiempo, con mayor equidad entre los géneros y las etnias (Muñoz,
2001).</p>
<p>Así, la paz imperfecta se podría entender como:</p>
<disp-quote>
  <p>…todas estas experiencias y estancias en la que los conflictos se
  han regulado pacíficamente, es decir en las que los individuos y/o
  grupos humanos han optado por facilitar la satisfacción de las
  necesidades de los otros, sin que ninguna causa ajena a sus voluntades
  lo haya impedido (Muñoz, 2001, p. 14).</p>
</disp-quote>
<p>Puesto que la <italic>paz imperfecta</italic> está cotidianamente
presente en la vida y todos los seres humanos tienen un potencial enorme
para la construcción de paz, un nuevo reto del investigador social es
identificar espacios y situaciones en diferentes contextos donde los
seres humanos construyan, fomenten y potencien relaciones positivas con
los demás en pro de una convivencia justa y pacífica.</p>
<p>Muñoz (2001) propone la generación de una conexión entre pasado,
presente y futuro, donde los procesos de construcción, recreación y
alimentación de identidades colectivas, en este caso de los refugiados,
se pueden constituir como factores claves para el reconocimiento de su
ejercicio ciudadano, de sus derechos humanos y de la recuperación de su
dignidad humana, así como en una forma de empoderamiento pacifista y
mediaciones entre conflictividades y prácticas pacifistas.</p>
<p>Muñoz y Martínez (2011) entienden el poder como un aspecto intrínseco
de las relaciones humanas, por tanto, todas las personas y los grupos
tienen poder y lo ejercen de diversas formas e intensidad.</p>
<p>En este punto, se puede decir que todas las condiciones humanas
(capacidades, potencialidades, proyectos, necesidades y conflictos) y
formaciones sociales (culturas, religiones, migraciones, paz, violencia)
Muñoz y Martínez (2011), así como las circunstancias, vivencias y
contexto hacen parte de nuestra construcción identitaria, y el uso del
poder o empoderamiento, deben aportar al reconocimiento y mantenimiento
de dicha identidad ya sea individual o colectiva, fortaleciendo la
capacidad para comprender y transformar las dinámicas y cambios sociales
(según sea necesario y posible). Empoderarse, tal como expresa Muñoz
(2001), supone una negociación con las diversas organizaciones e
instituciones del entorno.</p>
<p>De allí la importancia de apropiarse de una concepción pacifista del
poder y de la capacidad de ejercerlo ya sea individual o en grupo, donde
la lucha por la garantía de sus derechos tiene una estrategia noviolenta
como una decisión ética y racional pues se renuncia a la violencia,
“porque están convencidos de ello o porque en su análisis de las
ventajas y desventajas llegan a la conclusión de que la noviolencia
acarreará más beneficios para evitar una escalada negativa del
conflicto” (Girela, 2016, p.125). Así, los esfuerzos y procesos están
encaminados hacia la construcción de una realidad más pacífica,
reconociendo todas aquellas capacidades, prácticas y acciones que
aporten al fortalecimiento de un entorno en paz y un tejido social, en
el cual los actores se interesan en la promoción y mantenimiento de este
entorno.</p>
<p>En el caso de los saharauis estos procesos de resistencia y
empoderamiento pacifista se han venido desarrollando en los últimos años
tras la firma de los acuerdos de paz en 1991, fortalecidos en un espacio
físico como es el campamento. Según Castillejo (2000), en el campamento
se transforma la concepción de transitoriedad y se configura en un
entorno. Es allí, donde se comienza, pese a la falta de certeza en el
futuro. El campamento se constituye en un lugar de vivencias y
experiencias de empoderamiento donde “las personas negocian su
existencia, sus espacios de significado y su identidad” (Valdivia, 2013,
p. 136). Así, los campamentos de refugiados se asumen como espacios
liminales donde se configuran significaciones y relaciones. Estos
últimos, germinan en la memoria, entendida como un proceso que concede
sentido y significado, un “proceso intersubjetivo, de diálogo entre
individuos y sociedad, todo esto enmarcado en un sistema de valores y
creencias y materializado en experiencias y representaciones (Carrizosa,
2011, p. 38).</p>
<p>Así, el pasado no invade el presente, sino que lo informa,
fortaleciendo el sentido de pertenencia del individuo y las comunidades.
Por ello, si se reconoce el carácter social y colectivo, la memoria se
constituye como un elemento de la identidad (tanto individual como
colectiva), ya que es determinante en la forma en que se aprehende y se
construye la subjetividad. Por todo esto,</p>
<disp-quote>
  <p>La memoria, aparte de las construcciones que cada individuo produce
  y comparte, está arraigada y situada allí donde se comparten espacios,
  lazos de pertenencia, solidaridades y sociabilidades. La comunidad es
  el escenario donde tienen lugar y se sustentan los juegos de lenguaje
  que hacen parte de una forma de vida, es allí donde se construyen las
  expresiones y acciones con que los sujetos enfrentan la adversidad y
  en este caso construyen memoria (Carrizosa, 2011, p. 38).</p>
</disp-quote>
<p>La identidad en el marco de este estudio, se abordó desde un enfoque
sociológico y antropológico, estableciendo una relación directa con el
discurso de los sujetos (su experiencia personal) y la interacción
social, Giménez (2000). El nosotros que de allí resulta sirve para
avanzar en la constitución de una acción común, necesaria para conformar
el patrimonio social. Berger y Luckmann (1999) afirman que es a través
de los procesos de socialización que una persona constituye su
identidad, y esto es en función del grupo social en el que
históricamente dicho proceso se realiza, es decir, se configura una
relación dialéctica entre el individuo y su contexto social.</p>
<p>Planteada así la cuestión, es pertinente introducir el concepto de
identidades colectivas (Giménez, 2009) centrado en el desarrollo de la
concepción de identidad de resistencia en el marco de los estudios para
la paz; se reconoce la importancia de la configuración de las
identidades de los refugiados rescatando la diversidad existente y,
sobre todo, valorando las diferencias y los aportes frente a la
necesidad de lograr una convivencia pacífica entre los seres
humanos.</p>
<p>Castells (1999), plantea que la identidad de resistencia es concebida
por aquellos actores que se encuentran en algunas condiciones de
subvaloración, estigmatización, exclusión social y/o dominación
(política), descripción que se acerca considerablemente a la realidad
del campamento de refugiados saharauis. En esos contextos se apela a la
identidad como defensa de la comunidad y construyen espacios de
resistencia, oposición, alternativa y supervivencia como formas de
autoidentificación, a partir de diversos elementos culturales o
materiales de su historia territorial, nacional, étnica, entre otras. De
esta manera, los grupos sociales o comunidades marginadas, continuando
con el planteamiento de Castells (1999), resisten con lo que tienen
porque no pueden hacerlo como ciudadanos, porque como ciudadanos son
minorías que no tienen sus derechos representados.</p>
<p><bold>El contexto histórico y la realidad de los protagonistas de
esta investigación</bold></p>
<p>La historia del pueblo saharaui está dispersa, por lo cual, la
presente aproximación sobre el origen del conflicto y su devenir, se
hizo con base en fuentes primarias (entrevistas realizadas a actores
sociales y políticos en el campamento) y la página web de los saharauis,
relacionando esta información con la ofrecida por la Misión de las
Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO).</p>
<p>Después de haber estado bajo el control colonial de España hasta
1958, durante la década de los 60, pretendieron acceder a su derecho a
la libre determinación y conseguir su independencia por medio de la
realización de un referéndum como la mayoría de los pueblos africanos
que se encontraban bajo el dominio de alguna potencia europea. Sin
embargo, ante las dificultades para culminar este proceso con éxito,
deciden organizarse militarmente, dando nacimiento, en 1975, al
Movimiento para la Liberación del Sahara Occidental, denominado Frente
Polisario, siendo protagonistas de la lucha por su independencia en el
plano popular, militar, político y diplomático.</p>
<p>España no otorgó la soberanía y permitió la intervención de Marruecos
y Mauritania quienes asumieron una <italic>nueva potestad</italic>. Pese
a ello, el 27 de febrero de 1976, mismo día que el último soldado
español abandona el territorio, nace La República Árabe Saharaui
Democrática (RASD), proclamada oficialmente en Bir Lehlu.</p>
<p>En 1979, Mauritania firmó la paz con el Frente Polisario, retirándose
y renunciando a cualquier intensión sobre el territorio, coyuntura que
aprovecha el gobierno marroquí, gracias al apoyo militar, político y
económico de algunas potencias, mantiene la ocupación ilegal del
territorio y la guerra contra el Frente Polisario, propiciando la
migración y el exilio de gran parte de la población saharaui. Entre 1980
y 1984, Marruecos construye un conjunto de siete muros defensivos (con
una longitud superior a los 2.720 km.) con el objetivo de crear una
línea divisoria entre los territorios invadidos por ellos y los
territorios liberados por el Frente Polisario. Estos muros custodiados
por aproximadamente 100 mil soldados y donde sembraron más de 7 millones
de minas antipersona alrededor de ellos, se consolidó en una zona
militar que dificultó el regreso de los refugiados saharauis a su
legítimo territorio, presentándose diferentes violaciones a los derechos
humanos en el marco de una guerra que se extendió hasta finales de
1989.</p>
<p>En septiembre de 1991, firmaron los acuerdos de paz mediante
resolución 690 del Consejo de seguridad de la ONU, iniciando un alto al
fuego con el fin de resolver la soberanía del RASD, impulsando la
celebración de un referéndum de autodeterminación. Es trascendente
destacar que, desde la firma de los acuerdos de paz, el pueblo saharaui
decidió no mantener presos políticos y ni realizar ningún ataque armado
ni violaciones al derecho internacional humanitario, fortaleciendo la
idea de resistencia civil en búsqueda de una resolución final al
conflicto por vías pacíficas y noviolentas.</p>
<p>En la actualidad, más de 200 mil saharauis, continúan exiliados
residiendo en alguna parte del desierto del Sahara Argelino. En el
campamento más antiguo del mundo, sus habitantes evocan simbólicamente
el recuerdo de su país de origen, por medio de la distribución
administrativa del espacio en cinco wilayas (provincias), que llevan los
mismos nombres de las ciudades de la República Árabe Saharaui
Democrática. En cada Wilaya se vive a diario la precariedad, el agua, la
luz eléctrica y los alimentos son cada vez más escasos, situación que
empeora por las difíciles condiciones climáticas del territorio donde
están asentados</p>
<p><bold>Metodología</bold></p>
<p>Esta es una investigación de tipo cualitativo basada en la realidad
de 9 adolescentes entre los 11 y los 16 años quienes voluntariamente
aceptaron participar en las
actividades<xref ref-type="fn" rid="fn4">4</xref>, residentes en el
campamento de refugiados Tinduf, seleccionados a través de un muestreo
por conveniencia no probabilística por Hartani Buseif, director del
centro de enseñanza media Jalil Sidi Mohamed ubicado en la Wilaya de
Bojador. Ellos son: Tislem (14 años), Embarka (13 años), Bichu (13
años), Mariam (16 años), Nayat (15 años), Mohamed (14 años), Nafi (13
años), Chej (12 años) y Elhga (15 años), quienes compartían el perfil
necesario para el presente estudio: habían nacido y vivido toda su vida
en el campamento, se reconocen como saharauis, estaban escolarizados en
el momento de la investigación y comprendían y hablaban castellano en
forma fluida, se constituyen en el esqueleto y sobre todo corazón de
este estudio.</p>
<p>El enfoque metodológico de la investigación es el construccionismo
social, con base en Berger y Luckmann (1995), para comprender cómo los
adolescentes se autoproducen socialmente, al mismo tiempo que crean y
resignifican los marcos simbólicos de la cultura y el mundo de las
relaciones sociales desde el lenguaje, permitiendo acercarse de manera
fidedigna y propias narrativas, a sus concepciones con relación a su
contexto y la forma en que ellos/as han construido su realidad desde la
situación de refugio, intentando comprender su experiencia vivida y la
realidad social a través de la interpretación de lo expresado (verbal,
escrito y gráfico). De esta manera se logró comprender la importancia de
la transmisión de la memoria histórica, no sólo con respecto a una
realidad presente, sino frente a sus creencias, formación política e
identidades, así como reconocer a los adolescentes como interlocutores
válidos y productores constantes de conocimiento.</p>
<p>El trabajo de campo se desarrolló en cuatro fases:</p>
<p>1. Contacto con líderes, profesores y adultos significativos por
medio de conversaciones informales para la creación de relaciones de
confianza con la comunidad, así como con el grupo de adolescentes con
quienes se realizaría la recolección de información. Tras explicarles a
los participantes la propuesta de intervención artística, enmarcado en
la técnica de grupos focales, se realizaron la cartografía social, los
talleres de escritura creativa y la fotoelicitación. Con ello se logró
observar y precisar las percepciones que tienen los participantes sobre
su contexto en el campamento y lo que ellos conocen sobre la historia
del conflicto y la migración forzada del pueblo saharaui.</p>
<p>2. Desarrollo de talleres de creación audiovisual colectivos para la
realización de filminutos facilitó la comprensión relacional entre la
memoria histórica transmitida por los adultos a los adolescentes y la
configuración de sus identidades colectivas enmarcadas en su pasado,
presente y futuro.</p>
<p>3. Aplicación de entrevistas individuales a profundidad
semiestructuradas, las cuales, basándose en el análisis de narrativas,
brindaron información detallada sobre sus saberes y percepciones de su
entorno e historia (propia y de su pueblo) que permitieron detectar
elementos en común relacionados con la configuración de sus identidades
colectivas, así como en la construcción de su discurso referente a lucha
de su pueblo y procesos de empoderamiento pacifista. Como cierre del
trabajo de campo, se proyectaron las fotografías y filminutos, con el
fin que los participantes conocieran los productos audiovisuales creados
por ellos mismos, y reconocieran su capacidad creativa como portadores y
generadores de conocimiento individual y colectivo.</p>
<p>4. De manera transversal y continua, gracias al apoyo y
acompañamiento de la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui de
Sevilla (AAPSS), se realizaron visitas y entrevistas a integrantes de
diferentes organizaciones e instituciones públicas como la delegación
del Frente Polisario en Andalucía, Ministerio de Juventud y Deportes,
Consejo de Derechos Humanos, Asociación de Familiares de Presos y
Desaparecidos Saharauis (AFAPREDESA), Ministerio de Educación, la
organización de mujeres saharauis, Nova Sahara Occidental, Ministerio de
Justicia y el hospital de Bojador, lo cual permitió acceder a
información complementaria sobre las dinámicas sociales y políticas del
pueblo saharaui.</p>
<p>Es importante anotar que el material audiovisual producido por los y
las adolescentes se presentó a los adultos significativos de la
comunidad, permitiendo que ellos y ellas reconocieran su capacidad
creativa como portadores y generadores de conocimiento individual y
colectivo.</p>
<p>Para analizar la información, se utilizó el proceso de inducción
propuesto por Bartolomé (1990). Las categorías definidas son: la
condición de refugiado, identidad de resistencia, transmisión de la
memoria histórica y procesos de empoderamiento pacifista.</p>
<p>Como técnica de análisis se utilizó al análisis crítico del discurso
donde se define el discurso como una práctica social (Santander, 2011)
con un enfoque sociocongnitivo, resaltando que los discursos son
prácticas que generan realidades sociales, en el presente análisis se
logró develar las formas de dominación que los adolescentes conciben
frente al pasado de su pueblo, así como las formas de resistencia
desarrolladas en los y las adolescentes basados en la configuración de
sus identidades colectivas y en la transmisión de la memoria histórica y
las relaciones de poder entre los discursos y los significados
atribuidos. En este punto, emergieron prácticas discursivas que se
pusieron en circulación con base en las categorías propuestas.</p>
<p><bold>Resultados</bold></p>
<p><bold>Experiencias de (des) arraigo de los adolescentes saharauis:
entre el refugio y el retorno</bold></p>
<p>Los conocimientos que tienen los adolescentes sobre el conflicto y la
migración forzada de su pueblo, están basados en los actores que
iniciaron el conflicto y el papel de otros Estados en el proceso de
migración forzada y reasentamiento.</p>
<p>Cuando se indagó sobre lo que sabían en relación con los actores del
conflicto y motivos de la migración de su pueblo, los y las adolescentes
identificaron a Marruecos como el principal causante del conflicto por
la disputa del territorio, al parecer por el dominio y explotación de
recursos naturales como el petróleo, fosfato y pesca del Sahara. Sumado
a esto, expresaron que el gobierno marroquí ha usado técnicas de
intimidación y violación de DDHH contra los saharauis en el momento de
la ocupación del territorio como el envenenamiento del agua, siembra de
minas antipersonal, encarcelamientos y asesinatos. Dos de las
adolescentes entrevistadas dijeron conocer casos en su círculo familiar
cercano de víctimas de este conflicto: una tía fue asesinada en la zona
ocupada por el ejército marroquí y un hermano estuvo encarcelado también
en la zona ocupada por portar la bandera saharaui.</p>
<p>Argelia es percibido por los y las participantes como el Estado que
les ha proporcionado una solución “temporal” para poderse reasentar y
Mauritania como otro actor en disputa por el territorio y los recursos
naturales.</p>
<p>España aparece en el discurso de forma menos frecuente, sin embargo,
hay un imaginario de España como un actor <italic>bueno</italic> o como
Estado colonizador, frente a la dicotomía de ser percibido por algunos
participantes como el Estado que vendió el Sahara a Marruecos “por tener
muchas cosas bonitas” (Mohamed, ejercicio de escritura creativa, 4 de
mayo de 2017). Asimismo, Francia aparece con una connotación negativa en
las entrevistas por ser un actor interesado en el petróleo que ha
apoyado a Marruecos.</p>
<p>Pese al claro reconocimiento de los entrevistados sobre el papel de
Marruecos en todo el conflicto y cómo su accionar ha afectado la vida de
su pueblo, ninguno de los participantes expresó sentimientos de
resentimiento o rabia. Esto obedece, en parte, a que los adultos están
transmitiendo continuamente a los adolescentes, la necesidad de buscar
una solución pacífica al conflicto y mantener vivo el deseo de
retorno.</p>
<p>Con la elaboración de la cartografía social se logró un acercamiento
a su presente y la vida en los campamentos. En primera instancia, los y
las participantes dieron a conocer los lugares que ellos consideraban
más representativos de su wilaya. En este aspecto, se observó un
acercamiento a la dimensión colectiva, determinada por prácticas
culturales como celebraciones religiosas y culturales, así como por la
vida en comunidad.</p>
<p>Figura 1. Lugares representativos de Wilaya, según participantes</p>
<graphic mimetype="image" mime-subtype="jpeg" xlink:href="vertopal_a5f543d386764d8c973d6da4d8e53ba9/media/image1.jpeg" />
<p><bold>Fuente:</bold> elaborado por las participantes Tislem, Nayat,
Nafi, Chej y Embarka</p>
<p>Cuando se indagó sobre las personas significativas en las dinámicas
comunitarias cotidianas, el grupo resaltó la labor de los profesores y
las mujeres, planteándose un reconocimiento al rol de las mujeres frente
a las dinámicas organizativas del campamento. Sin embargo, cabe anotar
que algunas de las participantes enfatizaron la importancia del papel de
las mujeres en el ámbito familiar (doméstico), presentándose
percepciones encontradas al respecto frente a las libertades de las
mujeres, por sus creencias religiosas. En el guion del filminuto
realizado por tres adolescentes mujeres, estas relatan:</p>
<disp-quote>
  <p>La mujer saharaui es una mujer fuerte, independiente, segura de sí
  misma y de su capacidad, hace un buen aporte al campamento (…) Las
  mujeres tenemos un papel muy importante y es mantener el orden, no
  sólo en las haimas, sino en todo el campamento. Nuestra lucha ayuda a
  que sigamos en pie y soñemos con un futuro mejor (Embarka, Nayat y
  Tislem, taller de creación audiovisual, 10 de mayo de 2017).</p>
</disp-quote>
<p>Aunque existen problemáticas, los y las participantes manifestaron
sentirse seguros en los campamentos, percepción que va ligada
directamente al hecho de que en el campamento no hay presencia marroquí
que pueda hacerles daño.</p>
<p>Conviene aclarar entonces, la importancia que cobra la idea de
retorno y su futuro en el discurso de los y las participantes.
Expresiones como: “es mi país, cuando vivo ahí me siento más bien,
porque veo mi tierra, siempre y cuando no haya presencia de marroquíes”
(Bichu, grupo focal, 6 de mayo de 2017), evidencian su deseo de vivir en
la zona ocupada. Empero, una participante que manifestó que: “me
gustaría conocerlo porque es nuestro país de antes, conocerlo y así”,
pero que no le gustaría vivir allá porque “ya estoy acostumbrada aquí,
tanta pelea de allá no me gusta” (Nayat, grupo focal, 6 de mayo de
2017), de lo que se puede deducir las escasas posibilidades que ella
vislumbra frente a la terminación del conflicto o el retorno a su tierra
a corto o mediano plazo.</p>
<p>Para ellos, <italic>la lucha saharaui</italic> se centra en la
recuperación de su territorio y el retorno de todo el pueblo lo cual
está ligado a su idea de futuro, por eso, frente a la eventualidad del
retorno, los participantes concuerdan en la importancia del
reconocimiento de la soberanía de su país a nivel internacional y que
puedan caminar por las calles de su pueblo portando su bandera
libremente sin ser agredidos ni coartados.</p>
<p><bold>La construcción de la identidad de resistencia</bold></p>
<p>Si el territorio se configura como un espacio de encuentro donde
confluyen y emergen comportamientos, así como prácticas individuales y
colectivas, en el caso de los participantes, este concepto se puede
asociar a la idea de territorio físico relacionado al campamento de
refugiados, o simbólico cuando se refieren a los territorios
ocupados.</p>
<p>Con referencia al espacio físico actual que habitan, se puede
plantear este como un espacio liminal, en concordancia con Valdivia
(2013). Allí han desarrollado estrategias de sobrevivencia, establecido
una cotidianidad así como dinámicas sociales y comunitarias,
fortalecidas por las prácticas culturales de su pueblo y su relación con
el espacio habitado, lo cual se evidencia por ejemplo, en la importancia
que tiene para los y las adolescentes la celebración y participación
activa en las fiestas patrias como el 20 de mayo que es el día de la
lucha por la causa del pueblo saharaui y el 27 de febrero donde
conmemoran la proclamación de independencia de la República Árabe
Saharaui Democrática.</p>
<p>En el grupo focal los y las participantes narraron al respecto de
estas celebraciones<italic>:</italic> “El 20 de mayo todos los niños que
decoren nos reunimos de todas las wilayas nos vamos a hacer esas fiestas
del 20 de mayo, vamos a Awswert (wilaya) allá todos. Hay muchos
extranjeros mucha gente” (Embarka, grupo focal, 6 de mayo de 2017).</p>
<disp-quote>
  <p>Hay una (fiesta) que se hace el 27 de febrero, es la fiesta grande
  toda la gente disfrazada la parte de arriba de blanco y la parte de
  abajo como una falda de color negro nos ponemos una cosa que nos la
  ponemos en el pelo. Vamos disfrazados con una melfa negra arriba y
  desde aquí pones unas cosas como una falda, es una melfa pero hace de
  falda blanca y pones una cosa en el pelo, lo que se ponen en el pelo
  es sólo para las mujeres. (…) La fiesta del 27 de febrero va toda la
  gente a la plaza, cogen un hombre dicen cosas cantan (Tislem, grupo
  focal, 6 de mayo de 2017).</p>
</disp-quote>
<p>Acá, el sentido de permanencia transitoria en el campamento es
visible y a su vez, el deseo y la idea de retorno a su país, pese a
llevar toda su vida residiendo en este lugar y no tener certeza de
cuánto tiempo más estarán allí.</p>
<p>En este contexto, el grupo en su totalidad denotó una actitud
optimista frente al campamento como lugar de residencia, porque se
sienten libres y seguros, y no menos importante porque allí están sus
redes familiares y de amistad, lo cual, en este contexto es
especialmente significativo, tanto individual (vínculos interpersonales
y familiares) como de manera colectiva (tejido y lazos sociales en la
comunidad), situaciones que se asocian a la resistencia con la que han
sobrellevado el exilio en los campamentos.</p>
<p>Esto se evidencia en expresiones como “hemos luchado para eso, pero
bueno hemos aguantado un montón, (…) siempre están juntos, para poder
regresar” (Tislem, entrevista individual semiestructurada, 13 de mayo de
2017) y que “son buenas personas, para mí son las mejores personas”
(Mariam, entrevista individual semiestructurada, 16 de mayo de 2017).
Estas manifestaciones de solidaridad, unión, resistencia y
empoderamiento que han sido fortalecidas en la adversidad son resultado
de la capacidad de adaptación al entorno, los campamentos e interacción
con el otro, en este caso, el otro refugiado, lo cual remite de nuevo al
planteamiento de Castillejo (2000) con respecto a cómo se reconfigura el
espacio del campamento a partir y en función de esos encuentros con los
otros.</p>
<p>Frente al espacio simbólico, es decir la zona ocupada, se pudo
evidenciar un vínculo alegórico cimentado en el arraigo y una forma de
idealización basada primordialmente en lo que les han narrado
(historias) y trasmitido (sentimientos) los adultos, evidenciado en la
forma en que mantienen sus prácticas culturales (el baile, la música, la
vestimenta, la comida, el té), la concepción de animales como las cabras
y los dromedarios, como conciben la organización de su comunidad, las
celebraciones religiosas y nacionales y el nombre de las wilayas
haciendo referencia a las ciudades del RASD. Esto se evidencia en las
respuestas que los y las participantes expresaron en el grupo focal
cuando se planteó una comparación entre el campamento y la zona
ocupada<italic>:</italic></p>
<disp-quote>
  <p>“Pues como la playa que allá si hay playa como casas, pisos
  (edificios de departamentos) que acá no ahí” (Nafi, grupo focal, 6 de
  mayo de 2017).</p>
  <p>“Que es muy bonito que tiene casas bonitas y eso. Ahí árboles que
  acá en el campamento no hay. Aquí en el campamento hace calor, allá no
  hace calor, allá es otro país” (Elhga, grupo focal, 6 de mayo de
  2017).</p>
</disp-quote>
<p>De esta manera, las adscripciones identitarias y el discurso
colectivo con respecto a la historia del pueblo saharaui asociada a la
descolonización española, el conflicto con Marruecos, la migración
forzada y la llegada al campamento, eventos que los participantes no
vivieron, en concordancia con Osorio (2004), son consecuencia directa
del uso de prácticas culturales y la trasmisión de la memoria histórica
de los adultos; ello, generó una interacción entre pasado y presente que
ha permitido que quienes no estuvieron allí, tengan una versión de lo
que ocurrió a pesar de la separación física, en este caso, de los
territorios ocupados. Mariam, (grupo focal, 6 de mayo de 2017)
expresa:</p>
<disp-quote>
  <p>“Hay árboles acá no hay árboles, allá hay muchas cosas que aquí
  (campamento) no ahí. Allá hay playas y acá no hay, allá hay escuelas
  para los mayores que aquí no hay (…) Allá todo es bonito. Me han
  contado de la zona ocupada, me contó mi padre, que antes había casas y
  haimas, y tierras que tienen hierbas” (Mariam, 2017).</p>
</disp-quote>
<p>Si bien la memoria se construye de manera subjetiva, siempre está
atravesada por narrativas colectivas en el marco de un contexto social.
Así, podría plantearse que la memoria es el punto de encuentro del
pueblo saharaui; esto nos permite hablar de la construcción de una
memoria colectiva ligada a la idea del retorno, lo que orienta, además,
su proyecto de vida.</p>
<p>En el caso del pueblo saharaui, se podría plantear que ante su
historia de migración forzada y refugio, así como la respuesta de la
comunidad internacional y ausencia de respuesta que den una solución
duradera y satisfactoria a su exilio, han empezado a construir una
identidad de resistencia, decidiendo actuar de manera colectiva ante su
situación (inicialmente por la vida armada, actualmente por la vía
política y empoderamiento pacifista) reconociéndose como sujetos
protagonistas de sus propias historias con viabilidad de intervención
voluntaria en todos los procesos sociales y políticos que atañen a su
comunidad.</p>
<p>Es importante recalcar, que los refugiados no pierden su identidad
tras la migración forzada o el reasentamiento en un nuevo territorio,
sino que, a partir de sus recuerdos y memoria histórica, junto con la
reinserción en un espacio desconocido, generan nuevos núcleos de
significado con relación a su presente y sentido del mundo, lo cual
conlleva a la (re)configuración de sus procesos identitarios
individuales y colectivos atravesados por procesos culturales, políticos
y sociales en un contexto determinado por la pluralidad. Todo ello se
convierte en una posibilidad de resignificar sus proyectos y sentidos de
vida, así como de actualizar el pasado (lo que se era antes del
acontecimiento) en las condiciones que posibilita el presente, con el
fin de proyectarse en su futuro, redefiniendo su realidad dentro del
campamento.</p>
<p>Las experiencias comunitarias de organización demuestran cómo los
actores de la comunidad han recurrido a la identidad como defensa de su
estructura social y política; el campamento se ha constituido como un
espacio simbólico de resistencia donde se establecen numerosos puntos de
encuentro, ya sea desde su situación de opresión o vulnerabilidad, o
desde su empoderamiento y articulación de intereses comunes para superar
estas situaciones creando un discurso propio en este contexto
determinado, mientras pueden regresar al lugar que ellos consideran su
territorio legítimo. Así, en consonancia con Alvarado, Patiño y Loaiza
(2012) el territorio permite el surgimiento del sujeto político, dónde
se actúa para transformarlo.</p>
<p>De acuerdo con la información recolectada, especialmente, en los
filminutos y el ejercicio de fotoelicitación, para los y las
adolescentes saharauis participantes, la transmisión de la memoria
histórica se ha convertido en una herramienta para construir sus
realidades y configurar sus identidades colectivas. Los saharauis frente
a una situación conflictiva y de violencia directa, han desarrollado al
máximo su capacidad de agencia, no sólo reorganizándose en un contexto
desfavorable sino a nivel simbólico en el ámbito social y político. Todo
esto es reconocido por los y las adolescentes participantes, en donde no
se percibe ninguna intención de revictimizarse, sino por el contrario,
se reconocen como sujetos agentes de cambio con capacidades para aportar
al retorno, así como en el reconocimiento de su país como un Estado
soberano.</p>
<p>Lo anterior, se soporta con la postura de Jelin (2002) quien señala
que el pasado no invade el presente, sino que lo informa, fortaleciendo
el sentido de pertenencia del individuo y las comunidades, lo cual se
incrementa en grupos oprimidos, vulnerados y discriminados. De esta
manera, los y las adolescentes tienen clara y presente su condición de
refugiados ligada a la idea de territorio y el retorno, tal y como lo
explica una de participantes <italic>“porque vivo en un pueblo que no es
mío”</italic> (Embarka, grupo focal, 6 de mayo de 2017).</p>
<p>Lo más interesante que se detectó en los discursos expuestos por los
y las adolescentes, es lo que consideran correcto para materializar el
retorno de su pueblo. En su totalidad coincidieron que la mejor forma es
la vía pacífica, deslegitimizando las acciones violentas que se hayan
podido presentar en el conflicto. Al respecto, una participante expresó
no querer hacer parte de la lucha saharaui (la cual para ella tiene una
connotación militar), pero manifiesta como solucionaría el
conflicto:</p>
<disp-quote>
  <p>Solucionaría el conflicto, que todos los pueblos que van con Sahara
  para ganar la lucha, invitaría a España, a Argelia y muchos (…) Les
  diría podéis ayudarme que mi pueblo está ocupado y quiero ganar la
  guerra. Pero yo no quiero matar nadie, sólo quiero decir que, si
  pueden salir de mi pueblo, que yo quiero vivir feliz” (Tislem,
  entrevista individual semiestructurada, 13 de mayo de 2017).</p>
</disp-quote>
<p>En el grupo focal, dos participantes establecieron una relación entre
la lucha saharaui y su participación en ella por medio de las ideas y su
formación académica: “Me siento parte de la lucha saharaui y aportaría a
ella con ideas” (Mohamed, grupo focal, 6 de mayo de 2017), “tengo que
estudiar para ayudar a mi pueblo y así estoy ayudando a ello”, (Mariam,
grupo focal, 6 de mayo de 2017). Finalmente, una participante expresó:
“es mi país, cuando vivo ahí me siento más bien, porque veo mi tierra,
siempre y cuando no haya presencia de marroquíes” (Bichu, grupo focal, 6
de mayo de 2017), donde se percibe el deseo genuino de regresar a la
zona ocupada siempre y cuando sus compatriotas no tengan enfrentamientos
violentos con los marroquíes de nuevo.</p>
<p>Pese al reconocimiento de los actores responsables de su situación de
refugio, no se perciben sentimientos de rabia, venganza u odio hacia
estos en sus discursos, al contrario, se percibe lo que Jelin (2002)
denomina un propósito político y educativo por medio de la transmisión
de la lucha política, que da cuenta de los actos represivos de los
cuales ha sido víctima su pueblo, mostrando otros caminos alternativos
que posibiliten la no repetición de actos violentos.</p>
<p>En el caso del pueblo saharaui, se podría plantear que ante su
historia de migración forzada y refugio, así como la respuesta de la
comunidad internacional y ausencia de respuesta que ofrezcan una
solución duradera y satisfactoria a su exilio, este grupo de
adolescentes ha empezado a configurar una identidad de resistencia,
reconociéndose como sujetos protagonistas de sus propias historias con
viabilidad de intervención voluntaria en procesos sociales y políticos
que atañen a su comunidad, especialmente en lo relacionado con el
retorno a su territorio. De esta manera se establecen numerosos puntos
de encuentro, ya sea desde su situación de opresión o vulnerabilidad, o
desde su empoderamiento y articulación de intereses comunes para superar
estas situaciones creando un discurso propio en este contexto.</p>
<p>Estas acciones, evidenciadas en sus prácticas discursivas en relación
con el contexto e historia del pueblo saharaui, se pueden reconocer
desde el paradigma de paz imperfecta y enmarcar como procesos de
empoderamiento pacifista, alimentados por la configuración de las
identidades colectivas, en este caso de resistencia. El pueblo saharaui
por medio de su organización comunitaria, social y política ejerce el
poder de manera noviolenta para transformar su realidad de manera
positiva, decidiendo actuar de manera colectiva ante su situación
(inicialmente por la vida armada, actualmente por la vía política y
empoderamiento pacifista), garantizar sus derechos y evitar su continua
vulneración, así como, para tener mayor incidencia política y pública,
no sólo visibilizando su situación sino trasmitiendo este discurso a las
nuevas generaciones, tal como lo plantea Muñoz (2001), con intención e
interés en promocionar la paz.</p>
<p><bold>Conclusiones</bold></p>
<p>Comprender el refugio desde una perspectiva de paz implica, como paso
primordial, reconocer el empoderamiento de los sujetos protagonistas, el
cual se ve fortalecido por diferentes procesos identitarios tanto a
nivel personal potenciando su propia subjetividad (proceso interior de
auto dignificación y reconocimiento), como grupo social que legitime y
reivindique de manera colectiva y protagónica su historia y lugar en la
sociedad. Se podría decir que la experiencia de este campamento es un
ejemplo de materialización de la categoría analítica de la paz
imperfecta en la práctica, como un espacio y experiencia donde los
diferentes actores de la comunidad han decidido regular y transformar
pacíficamente el conflicto, haciendo hincapié en la necesidad de
reconocer las aportaciones no violentas de cada uno.</p>
<p>En este proceso de hacer las paces enmarcado en la lucha saharaui, la
trasmisión de la memoria histórica de los adultos a las generaciones más
jóvenes, se ha constituido en el eje central para la configuración de
una identidad colectiva de resistencia y la consolidación de procesos de
empoderamiento pacifista en este grupo de adolescentes. Esto ha
permitido no sólo el conocimiento de la historia del conflicto del
pueblo saharaui y de los actos represivos y de vulneración a sus
derechos, sino que ha construido una conexión entre presente y pasado de
no repetición de estos actos de violencia, basado en un sistema de
valores y principios relacionados con su identidad, sumado al desarrollo
prácticas discursivas claras y consistentes de resistencia y noviolencia
frente a las formas de dominación con relación a su futuro, el cual está
directamente ligado al retorno.</p>
<p>La construcción de la realidad de los y las adolescentes en su
entorno inmediato, en diálogo con el espacio y las relaciones y
dinámicas sociales, está mediada por su cultura, creencias y transmisión
de la memoria, lo cual ha fortalecido el vínculo simbólico con su
territorio de origen (zona ocupada) y ha permitido resignificar el
territorio de asentamiento actual (campamento). De esta manera se abre
el espectro para reconocer la singularidad de los procesos de cada
comunidad refugiada, en este caso la saharaui, con un enfoque
identitario, así como la pluralidad de las narrativas y procesos
sociales de empoderamiento, lo cual permitirá romper con la
homogenización de la experiencia del refugio unida a la clasificación de
víctimas.</p>
<p>Por esto, se reitera la importancia de reconocer el proceso de
empoderamiento pacifista de la comunidad saharaui como una acción propia
del paradigma de la paz imperfecta, así como la visibilización de estas
experiencias de paz de una comunidad históricamente excluida y
violentada, para aportar al reconocimiento social de las mismas,
generando esperanza, cambio cultural y movilizando al otro(s) a
participar de estas prácticas. Así, la historia de resistencia del
pueblo saharaui se constituye como un ejemplo de construcción de paz
mundial, pueblo que se reconoce y construye cotidianamente desde
perspectivas locales y prácticas comunitarias y culturales pacíficas,
así como en la trasmisión y fortalecimiento de su tejido social basado
en valores como la cooperación y la solidaridad. Por consiguiente, el
pueblo saharaui ha demostrado la posibilidad y capacidad que tienen
todas las personas y grupos sociales de ser actores continuos,
momentáneos o coyunturales de la construcción de paces.</p>
<p>En el caso de los y las adolescentes participantes, se logró
identificar como gracias a la transmisión de la memoria histórica han
asumido su realidad desde valores culturales y potenciación de sus
capacidades, construyendo prácticas discursivas fortalecidas en una
decisión política basada en respuestas noviolentas, y en un enfoque de
poder pacifista, configurándose en una experiencia en el marco del
paradigma de la paz imperfecta, donde la paz aun inacabada se construye
día a día, desde abajo y horizontalmente.</p>
<p><bold>Referencias</bold></p>
<p>Abdala, S. (2017). <italic>Prácticas educativas inclusivas en la
República Árabe Saharaui Democrática (RASD)</italic> (Tesis
Doctoral)<italic>.</italic> Universidad Central &quot;Marta Abreu&quot;
de Las Villas, Cuba.</p>
<p>Anacona, A. (2019). <italic>Memoria del proceso de empoderamiento
pacifista de las mujeres del cabildo indígena Yanakuna Santiago de Cali
1999 a 2014</italic> (Tesis doctoral, inédita). Universidad de Granada,
España.</p>
<p>Alvarado, S.; Patiño, J.; Loaiza, J. (2012). Sujetos y subjetividades
políticas: El caso del movimiento juvenil Álvaro Ulcué. <italic>Revista
Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 10</italic>(2),
855-869. https://www.redalyc.org/pdf/773/77323978006.pdf</p>
<p>Aranda, R.; Arias, S.; González, L. (2012). La formación del
profesorado saharaui en los campamentos de refugiados de Tindouf
(Argelia). <italic>Tendencias Pedagógicas</italic>, <italic>20,</italic>
140-159.
https://revistas.uam.es/tendenciaspedagogicas/article/view/2019</p>
<p>Bartolomé, M. (1990). La investigación cooperativa. En M. Bartolomé y
M. Anguera. <italic>La investigación cooperativa una vía para la
innovaciónen la Universidad.</italic> PPU.</p>
<p>Berger, P.; Luckmann , T. (1995). <italic>Modernidad, plurarismo y
crisis de sentido. La orientación del hombre moderno.</italic> Ediciones
Paidós Ibérica.</p>
<p>Berger, P.; Luckmann, T. (1999). <italic>La construcción social de la
realidad.</italic> Talleres Gráficos Color Efe.</p>
<p>Boulding, K. (1993). <italic>Las tres caras del poder.</italic>
Editorial Paidós.</p>
<p>Calero, M., Cruz, A.; Campos, A. (2016). La mejora de la salud de la
población saharaui a través de la innovación docente en educación: Un
proyecto de formación en cascada. <italic>Index de enfermería,
25</italic>(3), 198-202.
https://www.semanticscholar.org/paper/La-mejora-de-la-salud-de-la-poblaci%C3%B3n-saharaui-a-de-Garc%C3%ADa-Lend%C3%ADnez/bd46dc8fc9cf54561565e6012678de22e96ced87</p>
<p>Canales, D. (2009). Imaginación y reacción en los Campamentos de
refugiados saharauis. construcción de la cotidianeidad e identidad
frente al otro extranjero (nasrani) en el contexto de la diáspora.
<italic>Perifèria: Revista de investigación y formación en antropología,
10</italic>, 1-24. http://dx.doi.org/10.5565/rev/periferia.523</p>
<p>Carrizosa, C. (2011). El trabajo de la memoria como vehículo de
empoderamiento político: La experiencia del Salón del Nunca Más.
<italic>Boletín de Antropología, 25</italic>, 33-56.
https://revistas.udea.edu.co/index.php/boletin/article/view/11224/10290</p>
<p>Castells, M. (1999). <italic>La era de la información. Economía,
sociedad y cultura. El poder de la identidad.</italic> Siglo Veintiuno
Editores.</p>
<p>Castillejo, A. (2000). <italic>Poética de lo otro. Antropología de la
guerra, la soledad y el exilio interno en Colombia.</italic> Instituto
Colombiano de Antropología e Historia-ICANH, Ministerio de Cultura y
Colciencias.</p>
<p>Colangelo, M. (2014). La crianza como proceso sociocultural. Posibles
aportes de la antropología al abordaje médico de la niñez.
<italic>Primeras Jornadas Diversidad en la Niñez</italic>, 1-12.
https://www.aacademica.org/000-098/6.pdf</p>
<p>Egea, C.; Soledad, J. (2011). Los desplazados ambientales, más allá
del cambio climático. Un debate abierto. <italic>Cuadernos Geográficos,
49,</italic> 201-215.
https://www.redalyc.org/pdf/171/17122051008.pdf</p>
<p>Fisas, V. (1998). Una Cultura de Paz. En V. Fisas, <italic>Cultura de
paz y gestión de conflictos</italic> (pp. 349-350). Icaria/NESCO.</p>
<p>Gimeneo, J.; Ali, M. (2007). Transformaciones socioculturales en los
campamentos de refugiados Saharauis al sur de Argelia, 1975-2005. En J.
Gimeneo, O. Mancha, A. Toledo (Eds.). <italic>Conocimiento, Desarrollo y
Transformaciones Sociales</italic>. Sepha.</p>
<p>Giménez, G. (2000). Identidades étnicas: estado de la cuestión. En L.
Reina. <italic>Los retos de la etnicidad en los Estados–nación del siglo
XXI</italic> (pp. 61-64). Instituto Nacional Indigenista, M.A. Porrúa
Grupo Editorial.</p>
<p>Giménez, G. (2009). Cultura, identidad y memoria. Materiales para una
sociología de los procesos culturales en las franjas fronterizas.
<italic>Frontera Norte, 21</italic>(41), 7-32.
http://www.scielo.org.mx/pdf/fn/v21n41/v21n41a1.pdf</p>
<p>Girela, B. (2016). Procesos de mediación y empoderamiento pacifista
en el barrio Candeal de Salvador de Bahía (Brasil). <italic>Revista de
Paz y Conflictos</italic>, <italic>9</italic>(1), 115-131. Granada,
España: Universidad de Granada.</p>
<p>Hernández, E. (2014). <italic>Empoderamiento pacifista de
experiencias comunitarias locales en</italic></p>
<disp-quote>
  <p><italic>Colombia (1971-2013)</italic> (Tesis doctoral). Universidad
  de Granada. España.
  <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://hera.ugr.es/tesisugr/24287106.pdf">https://hera.ugr.es/tesisugr/24287106.pdf</ext-link></p>
</disp-quote>
<p>Hernández, E. (2015). Empoderamiento Pacifista del actual proceso de
paz en Colombia: 2012-2015. Revista de Paz y Conflictos, vol. 8, núm. 2,
2015, pp. 179-202. Universidad de Granada. España.
<ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=205043417008">http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=205043417008</ext-link></p>
<p>Hodges, T. (1984). <italic>The western Saharans.</italic> Minority
Rights Group. http://www.pensamientocritico.org/tonhod1114.pdf</p>
<p>Jelin, E. (2002). <italic>Los trabajos de la memoria.</italic> Siglo
Veintiuno de España editores.</p>
<p>Jiménez, A. (2015). <italic>El español en los campamentos de
refugiados Saharauis de Tinduf: práctica docente</italic> (Tesis
Doctoral, inédita). Universidad de Granada, España.</p>
<p>Loaiza, J. (2016). <italic>Niños, Niñas y Jóvenes Constructores-as de
Paz. Una experiencia de Paz Imperfecta desde la potenciación de
subjetividades políticas</italic> (Tesis Doctoral,
inédita)<italic>.</italic> Universidad de Manizales – CINDE, Manizales,
Colombia.</p>
<p>López, M. (2011). Reflexiones sobre las desigualdades en el contexto
de los estudios de paz. <italic>Revista Paz y Conflictos, 4,</italic>
1-15. https://www.ugr.es/~revpaz/tesinas/rpc_n4_2011_dea2.pdf</p>
<p>Mato, D. (2000). Not “Studying the Subaltern”, but Studing with
“subaltern” social Groups, or, at least, Studying the Hegemonic
Articulation of Power. <italic>Nepantla: Views from teh South,
3</italic>(3), 479-502.
http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0124-40352014000100008</p>
<p>Mayor, F. (1994). <italic>La nueva página.</italic> UNESCO/Círculo de
Lectores.</p>
<p>Muñoz, F. (2001). <italic>La paz imperfecta.</italic> Editorial
Universidad de Granada.</p>
<p>Muñoz, F.; Martínez, C. (2011). Los habitus de la paz imperfecta. En
F. Muñoz, &amp; M. Bolaños. <italic>Los habitus de la Paz: Teorías y
prácticas de la paz imperfecta</italic> (pp. 37-64). Granada, España:
Universidad de Granada.
https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=476911</p>
<p>Osorio, F. (2004). Recomenzar vidas, redefinir identidades: algunas
reflexiones en torno a la recomposición identitaria en medio de la
guerra y del desplazamiento forzado. En M. Bello, <italic>Desplazamiento
forzado. Dinámicas de guerra, exclusión y desarraigo</italic> (pp.
175-186). Acnur - Universidad Nacional de Colombia.</p>
<p>Parra, L. (2014). Prácticas y experiencias colectivas ante la guerra
y para la construcción de paz: Iniciativa sociales de paz en Colombia.
<italic>El Ágora USB, 14</italic>(2), 311- 703.
http://www.scielo.org.co/pdf/agor/v14n2/v14n2a02.pdf</p>
<p>Portillo, L. (2014). <italic>Los Saharauis (The Western
Saharans).</italic> http://www.pensamientocritico.org/tonhod1114.pdf</p>
<p>Posada, J.; Briceño, P.; Munar, Y.; Corredor, N.; Rossi, J. (2018).
Subetividades políticas de paz en jóvenes de Colombia. <italic>Revista
Aletheia, 10</italic>(1), 148-173.
http://dx.doi.org/10.11600/21450366.10.1aletheia.148.173</p>
<p>Pozuelo, L.; Gimeno, J. (2010). Expectativas y desafíos para la
transformación social de refugiados saharauis: Expectativas y desafíos
para la transformación social. <italic>VII Congreso Ibérico de Estudios
Africanos</italic>, (pp. 1-21).
https://repositorio.iscte-iul.pt/bitstream/10071/2284/1/CIEA7_8_MART%C3%8DN%26GIMENO_Renovaci%C3%B3n%20del%20Plan%20de%20Formaci%C3%B3n%20Profesional.pdf</p>
<p>Refworld (1984). <italic>Declaración de Cartagena sobre los
Refugiados. Adoptada por el “Coloquio Sobre la Protección Internacional
de los Refugiados en América Central, México y Panamá : Problemas
Jurídicos y Humanitarios</italic>.
https://www.refworld.org.es/docid/50ac93722.html</p>
<p>Romariz, Y. (2012). Renunciar a la herencia del pasado.
<italic>Revista Migraciones Forzadas (RMF), 40,</italic> 1-6.
https://www.fmreview.org/sites/fmr/files/FMRdownloads/es/pdf/RMF40/RMF40%20Jovenes%20y%20fuera%20de%20lugar.pdf</p>
<p>Salas, W.; Valenzuela, E.; Prada , A. (2019). Experiencias
significativas en procesos de construcción de paz en tres municipios del
Magdalena Medio afectados por la violencia. <italic>El Ágora USB,
19</italic>(2), 323-342. http://dx.doi.org/10.21500/16578031.3944</p>
<p>Sandoval, E. (2009). Ciudadanía universal, derechos políticos y paz
en la migración. En V. Martínez y E. Sandoval, <italic>Migraciones,
conflictos y cultura de paz</italic> (pp. 19-44). Bonobos Editores.</p>
<p>Sandoval, E. (2015). Empoderamiento pacifista para otros mundos
posibles. <italic>Revista de Paz y</italic></p>
<disp-quote>
  <p><italic>Conflictos, 8</italic>(2), 75-95.
  <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="https://revistaseug.ugr.es/index.php/revpaz/article/view/3312">https://revistaseug.ugr.es/index.php/revpaz/article/view/3312</ext-link></p>
</disp-quote>
<p>Santander, P. (2011). Por qué y cómo hacer Análisis de Discurso.
<italic>Cinta moebio 41</italic>, 207-224.
www.moebio.uchile.cl/41/santander.html</p>
<p>Valdivia, O. (2013). Espacio e identidad en campamentos de
refugiados: Experiencia del grupo musical Sierra Leone’s Refugee All
Stars. <italic>Migraciones Internacionales, 7</italic>(2), 127-155.
http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1665-89062013000200005</p>
<p></p>
</body>
<back>
<fn-group>
  <fn id="fn1">
    <label>1</label><p><sup></sup> Este artículo es resultado de la
    investigación “La construcción de una identidad colectiva en la
    población adolescente del campo de refugiados de Tinduf (Argelia)”
    del Máster en Cultura de Paz, Conflictos, Educación y Derechos
    Humanos, cursado en 2016-2017. Las autoras declaran que no hubo
    conflicto de intereses en la ejecución del proyecto de
    investigación.</p>
  </fn>
  <fn id="fn2">
    <label>2</label><p><sup><bold>∗</bold></sup> Artista visual. Máster
    en Cultura de Paz, Conflictos, Educación y Derechos Humanos de la
    Universidad de Granada, España; maestranda en Problemáticas Sociales
    Infanto Juveniles de la Universidad de Buenos Aires, Argentina.
    Miembro del Grupo de Investigación en Comunicación y Medios (GICOM)
    de la Universidad Francisco de Paula Santander (UFPS), Colombia.
    Asesora y consultora en procesos comunitarios con población víctima
    del conflicto armado interno y/o en riesgo de estarlo y con
    comunidades urbanas, rurales e indígenas en condiciones de
    vulnerabilidad social. Con trayectoria investigativa en temas de
    identidad y migración con niños, niñas y adolescentes. Correo
    electrónico:
    <ext-link ext-link-type="uri" xlink:href="mailto:dianafeoa@gmail.com"><bold>dianafeoa@gmail.com</bold></ext-link></p>
  </fn>
  <fn id="fn3">
    <label>3</label><p><sup>∗∗</sup> Comunicadora socia-periodista.
    Magíster en Estudios sobre problemas políticos latinoamericanos de
    la Universidad del Cauca. Doctoranda en Ciencias Políticas de la
    Universidad del Zulia, Venezuela. Docente asistente del Departamento
    de Pedagogía, Andragogía, Comunicación y Multimedia de la
    Universidad Francisco de Paula Santander (UFPS), Colombia. Directora
    del Grupo de Investigación en Comunicación y Medios (GICOM). Correo
    electrónico: <email>gladysespinel@ufps.edu.co</email></p>
  </fn>
  <fn id="fn4">
    <label>4</label><p>En relación con el consentimiento informado, el
    aval se obtuvo con el director de la institución educativa quien
    seleccionó y consintió la participación de los y las adolescentes,
    enmarcando la propuesta de investigación como una actividad de la
    institución educativa. Sumado a esto, se contó con el aval,
    acompañamiento y evaluación de la Asociación de Amistad con el
    Pueblo Saharaui de Sevilla, España (AAPSS).</p>
  </fn>
</fn-group>
</back>
</article>
